La importancia de las personas se descubre realmente cuando las pierdes, cuando te paras a pensar y te das cuenta de que, si la necesitas ya no estará, que no podrás llamarla a la hora que sea para cualquier tontería, simplemente te das cuenta de que tu vida no será la misma.
Y cuando llega alguien, y te deja las cosas claras, te dice como son y como estás actuando, cuando ese alguien te obliga a pensar en lo que está ocurriendo, es cuando te planteas el volver a lo de antes, a esos abrazos que tanto añoraste en ese tiempo, a todo ese cariño que esa persona te daba. Cuando te aferras a esos sentimientos que un día perdiste, por inconsciente, y que quieres recuperar de inmediato.
Que lo que está claro es que no podemos perder verdaderas amistades por tonterías y enfados de niños pequeños, porque, tarde o temprano, acabaremos arrepintiéndonos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario