Desde pequeñita, me cuidaste como si fuera tuya, me cuidaste como nadie. Y ahora ya no lo haces. Ahora ya no nos vemos como antes, no paso días enteros contigo, ni tardes en tu casa, pero eso no quiere decir que te quiera menos.
Siempre, por muchas cosas que pasen y por mucha distancia que nos separe, haré lo imposible por recuperarte y porque tú recuperes esa ilusión que tenías hace unos años, la ilusión por vivir, y por todo. Es tu cumpleaños abuela, y tienes que disfrutar del día de hoy más que nunca, porque TE LO MERECES MÁS QUE NADIE.
Y que, aunque las cosas ahora no vayan bien, estoy segura de que todo mejorará. Te quiero mucho abuela.